Aprovechando el estreno de X-Men 2 en los cines de todo el mundo, que está resultando todo un orgasmo para los fans de los comics de toda la vida gracias a un guión sólido, un reparto impecable y a continuas referencias a momentos estelares de la serie original, aprovechamos para hacer un repaso de los mejores villanos que han conseguido saltar de las páginas de los tebeos a la gran pantalla.

El Mal en Tres Dimensiones

Galería de supervillanos

Luis F. Mayorgas

 

EL JOKER (Jack Nicholson)

"¿Que quiero? Una canción, una sonrisa... a Batman ensartado en una lanza..."

La tibia respuesta del fandom ante el casting de Michael Keaton como el Joker se vio contrastada por la euforia cuando los productores de Batman, la Película, ficharon a instancias de Bob Kane, creador del Señor de la Noche, al mismísimo psicópata de El Resplandor para el papel del asesino más colorista y siniestro de la galería de villanos de Batman. Si el personaje de comic original tiene en su haber villanías como la muerte de Robin (bueno, uno de ellos) o haber dejado a Batgirl en una silla de ruedas, su versión cinemátográfica no se queda corta, habiéndole dado el pasaporte a los mismísimos progenitores de un joven Bruce Wayne y siendo indirectamente responsable del nacimiento del héroe, algo que provocó pateos y silbidos de los fans más integristas. Y la verdad es que no es para tanto: Incluso con estas licencias, y a pesar de que Nicholson ya estaba un poco mayor para interpretar al personaje, el Joker cinematográfico consigue mezclar las explosiones de histrionismo patentado del actor con una mirada amenazadora que le sienta al personaje como un guante, y que le convierte en la estrella de la función, transformando al mismo Batman en una especie de secundario de lujo...

EL DUENDE VERDE (Daniel Dafoe)

"¡Deja morir a la mujer que amas... o a todos estos niños!"

Si el chalado del apartado anterior es claramente un psicópata, Norman Osborn se mueve más bien entre los siniestros entresijos de la esquizofrenia al más puro estilo Jeckyl y Hyde, provocada por la fatal combinación de un ansia de poder y de un coctel de drogas de diseño a lo bestia que provocan tanto una fuerza sobrehumana como saltos cada vez más incontrolados desde su personalidad de industrial respetable a su identidad de supercriminal desquiciado y homicida. No hay diferencias sustanciales entre la versión de papel y la de celuloide, aparte de que la primera use un traje con mascara de Halloween, y la segunda un uniforme blindado al más puro estilo transformer. Por lo demás, ambas versiones del villano ofrecen un componente trágico y una sádica obsesión por su contrincante superheroico que les llevará a atacar al bueno de Peter Parker a través sus seres queridos, si bien con desiguales resultados. Si bien el Duende del comic consiguió acabar con Gwen Stacy, la novia original de Spidey, al arrojarla desde el puente de Brooklyn, Tobey Maguire logró rescatar a su Mary Jane Watson in extremis de un destino similar en una secuencia que nos puso a todos los viejos lectores de comics del lugar los pelos de punta...

LEX LUTHOR (Gene Hackman)

"Es kriptonita, Superman. Un pequeño recuerdo de tu mundo natal. No he reparado en gastos para que te encuentres como en casa"

"La mente criminal más grande de nuestra era" no era precisamente un personaje con muchos matices en la época en la que se rodó Supermán, la Película. El Lex Luthor de aquellos años no era más que un arquetípico villano de comics, lejos del ciudadano respetable, multimillonario y manipulador que es en los comics más modernos (¡de hecho ha llegado a presidente de los USA! ¡como Bush Jr.!). El Luthor de los 70 le tenía manía a Superman sólo porque era el malo, y porque se había quedado calvo por su culpa (eso si que es una motivación penosa para un supervillano: la alopecia). Y aún así, el Luthor de la película es uno de los villanos de comic más recordados del cine ¿por que? Porque aunque conserva ese caracter de malvado de opereta, Gene Hackman le aporta al megalómano genio del crimen carisma a raudales, unos diálogos afilados como cuchillos con los que maltrata verbalmente a sus patéticos secuaces, y hasta algo de coquetería: El Luthor cinematográfico no solo viste como un dandy, con floripondio en la solapa incluido ¡sino que lleva pelúca!

MAGNETO (Ian McKellen)

"Nosotros somos el futuro, Charles. Ellos ya no cuentan"

El Magneto original de Stan Lee era otro aprendiz de amo del mundo más, que La Patrulla X original derrotaba de forma casi rutinaria. No sería hasta años después que Chris Claremont, el alma mater de la Patrulla tal como la conocemos ahora, llenaría de matices al personaje, convirtiéndolo en una figura ambigua, trágica y casi mesiánica, un caudillo de los mutantes determinado a impedir una nueva limpieza étnica similar a la que sufrió el pueblo judio durante los años del III Reich, por cualquier medio necesario, aunque a veces, cual Hamlet, se cuestione la moralidad de sus métodos. No es extraño que Brian Singer fichara para el papel a un actor shakespeariano, Ian McKellen (oiga, ¿yo a usted no le he visto por la Tierra Media?). El Magneto de la película se mueve en ese mismo registro, si bien su aspecto algo esmirriado y sus modales británicos contrastan con el físico atlético y los enérgicos accesos de furia de su homólogo de comic, pero a pesar de ello, McKellen brilla al expresar su desprecio por el homo sapiens, su sentimiento de superioridad y su falta de escrúpulos a la hora de sacrificar a una niña mutante haciendo suyo el lema de que "el fin justifica los medios"...

CATWOMAN (Michelle Pfeiffer)

"La vida es una perra.... y yo también"

Aunque la deuda del Batman de Tim Burton con la obra del dibujante Frank Miller es evidente, era imposible hacer una transcripción literal de los personajes del comic al cine en Batman Vuelve. Eso era especialmente obvio en el caso del origen de Catwoman, que en la reciente continuidad DC era una prostituta con tendencias de dominatrix metida a ladrona, algo que la implacable censura yanqui cinematográfica no hubiera pasado. En lugar de eso, la Catwoman de la película empieza como una chupatintas tímida y amedrentada por los hombres, cuya rabia contenida durante años y años de menosprecio estalla finalmente tras un intento de asesinato por parte de su jefe, convirtiéndose en una vengativa y desequilibrada Mujer Gato. Selina Kyle se oculta con una mascara que, como a Bruce Wayne, le permitirá liberar su personalidad más reprimida. Así contado, esto podría haber sido tan chorra como lo de Hiedra Venenosa en Batman y Robin, pero esto se evita gracias a la sensacional interpretación de una Michelle Pfeiffer tan sensual como inquietante (véase ese momento en el que entra en su apartamento y sufre su primer acceso de rabia asesina) y a un Tim Burton al que se nota más a sus anchas que en la primera película y que nos obsequia con momentos realmente turbios (como esa reanimación -¿posesión?- que decenas de gatos hacen al cuerpo de una Selina Kyle que yace aparentemente sin vida sobre el pavimento...)

KINGPIN (Michael Clarke Duncan)

"¿Como se mata un Hombre sin Miedo?"

La némesis absoluta de Daredevil, (Dan Defensor para los lectores patrios más veteranos), merecía un papel con más enjundia, en la por otra parte fiel pero algo torpe adaptación cinematográfica que hemos visto hace poco. Y lo cierto es que el Rey del Crimen tenía puntos para haber sido uno de los villanos más memorables de todos los que han dado el salto del papel al celuloide: El personaje, un capo -El Capo- descomunal, brillante, despiadado e intocable del crimen organizado de New York, presentaba en el comic original un componente trágico en la figura de una esposa que le ama tanto como le repudia por sus crímenes y una obsesión enfermiza por su adversario superheroico. Y hasta habían logrado resolver el complejo problema del casting (no hay muchos tipos de 2 m. y 150 Kg. que sepan actuar mínimamente en condiciones) fichando a Michael Clarke Duncan, actor cuyo enorme físico es parejo a unas cualidades interpretativas que pudimos ver en películas como La Milla Verde, hasta tal punto de que nadie se quejó demasiado de que el Kingpin del comic es un blanco anglosajón, mientras que Clarke Duncan es afroamericano de pura cepa. Por desgracia, Daredevil adolece de uno de esos problemas que se han encontrado otras películas de superhéroes en el pasado: Demasiados personajes para tan poco metraje. Así, las historias de Matt Murdock, Elektra y hasta Bullseye terminan haciéndole sombra al Napoleón del crimen, cuyo personaje queda un poco desdibujado y reducido a lo arquetípico. Bueno, siempre nos queda esperar a la segunda parte, a ver si nos montan un Born Again en condiciones...

EL PINGUINO (Danny DeVito)

"Estás celoso por que yo soy un monstruo de verdad y tu tienes que llevar máscara"

Donde muchos villanos de comics han visto diluida su personalidad al dar el salto a la gran pantalla para hacerlos asequibles al público, el Pingüino de Tim Burton es uno de esos raros casos en los que salimos ganando con el cambio: Si el Pingüino del comic es un ridículo gangster bajito, narizón y con afición a vestir de etiqueta, el Pingüino de Batman Vuelve es un personaje trágico, un freak deforme que fue abandonado por sus horrorizados padres, sobreviviendo durante años como espectáculo de feria cirquense y que intenta compensarlo convirtiéndose en una celebridad y una figura de poder político en Gotham. Cuando Batman echa abajo sus planes de respetabilidad, es la gota que colma el vaso, así que casi podemos comprender los motivos por los que intenta cargarse a todos los primogénitos de Gotham y convertir esta última en un crater humeante mediante su ejército de palmípedos. Y es que hasta los feos tienen su corazoncito, caramba...

CRANEO ROJO (Scott Paulin)

"Eres un pobre sucedaneo, hermano"

La película del Capitán America es la pesadilla del fan de los comics, aún más horrenda que Batman y Robin, si eso es posible. En los comics originales de Jack Kirby, Craneo Rojo aparecía como uno de los villanos por antonomasia de la Marvel: Un nazi megalómano, maligno, calculador y sádico. En la película también, sólo que a esos adjetivos hay que añadirle otro: Tonto de baba. Si no, ¿como se explica que, cuando el Capi le agarra por el brazo para llevárselo consigo en el misil al que está maniatado, Craneo reaccione amputándose de un machetazo SU brazo? En todo caso, a pesar de que la película del Capi estaba repleta de horrores de semejante calibre, el personaje de Craneo tenía algún que otro matiz de interés, como el hecho de que su aspecto no es una máscara, como en el cómic original, sino su rostro salvajemente deformado por el suero del supersoldado, o que en el fondo se trataba de una víctima de esperimentos médicos nazis al más puro estilo Mengele...

 


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