Buscando a Papá
Se
habla sobre celos artísticos en un plató en muchas películas,
desde clásicos como Eva al Desnudo hasta la actualidad,
pero jamás habían sido tan viscerales como los del Pato
Lucas contra Bugs Bunny. Ya sabéis cómo las gastan
los "dibus", son de todo, menos sutiles, y en una de sus (habituales)
explosiones de ira, Lucas se marcha del estudio de la Warner. A él
se une un compañero de haraganeo: Bobbie Delmont, un agente de
seguridad al que han despedido por pasar demasiado tiempo con el pato
más vago del estudio. Pero Bobbie tiene planes: quiere encontrar
a su padre, un actor que además era un super-espía, el cual
desapareció tras la pista del mítico Diamante del Mono Azul.
Como era de esperar, en cuanto Lucas oye la palabra "diamante",
se apunta, pero lo que no escucha por ser demasiado avaricioso son las
palabras "peligro" ni "África"...
...Por
otro lado, en los estudios de la Warner Bros saben de sobra que una cinta
de Bugs sin Lucas, es como un jardín sin flores, así que
Kate Hanson, una de sus ejecutivas se va junto con el conejo de la suerte
para intentar convencer a la desequilibrada ave, sin saber, claro, que
ellos también se están metiendo en un lío de proporciones
épicas.
¿Y
qué sería de una búsqueda de tesoros sin villano?
Pues también tenemos de eso. Un misterioso y malvado ejecutivo,
que esclaviza por igual a niños y a dibus (el colmo de la malignidad,
vamos), también va tras el diamante, y seguro que pondrá
en peligro las vidas de todos, sobre todo la de Bobbie, ya que el siniestro
personaje sabe cosas sobre el insigne Robert Delmont, padre del chavalín.
Hasta ahora, los personajes animados de la Warner se las habían
visto con cosas tan peligrosas con yunques que caen del cielo, pero esto
es mucho peor...
Licencia para matar (de
risa)
Para
dominar unos personajes que resultan un icono del siglo XX, que casi parecen
reales para los que hemos vivido a su sombra, se necesita un director
de altura. Esta vez lo han conseguido: Joe Dante, el hombre que
puso a los Gremlins en su sitio, es el encargado de dirigir
esta cinta loca, loca, en la que se pretende volver al espíritu
clásico de los cortos de antaño. Nada como la vieja rivalidad
estilo "temporada de patos, temporada de conejos" para
poner las pilas al más pintado... Además, ¿quién
ha dicho que Bugs y Lucas están solos?
Además
del resto de la corte Looney, (Porky, Taz, Yosemite Sam
y los demás), en el apartado de los actores de carne y hueso también
hay rostros que llaman la atención. Sin ir más lejos, Los
Delmont, padre e hijo. Bobbie tiene la cara de Brendan Fraser,
uno de los actores más "dibus" del panorama actual (con
el p
ermiso
de Jim Carrey), Fraser ha de estar acostumbrado ya que repite
experiencia tras Monkeybone (que debo ser la única
persona del universo a la que le gustó). No tan acostumbrado ha
de estar el actor que interpreta al padre de Bobbie. Un superespía
debe tener cara de espía, y como Pierce Brosnan sale muy
caro, contrataron a Timothy Dalton, que debió disfrutar
como un enano parodiando su personaje
más
famoso, el agente 007 ese al servicio de su Majestad...
Y ¿quién será la chica?
Pues la joven Jenna Elfman, que es conocida por la serie Dharma
y Greg y ha aparecido en películas como Ed TV... y una
sorpresa más: la villana de culebrón y anunciante de champú
profesional Heather Locklear (Melrose Place y los anuncios
de tinte l’Oreal) tiene un papel también en la película,
un elenco increible para una película que debe ser animada en todos
los sentidos...
Virginia
García