Los hombres polilla están
aquí (y yo sin naftalina)
John
Klein tiene un estupendo trabajo de periodista (la CNN se lo rifa)
y una esposa preciosa. Pero una aciaga noche tienen un accidente de tráfico.
Afortunadamente salen vivos, pero durante el examen médico a Mary
, la mujer de Klein, le diagnostican un tumor cerebral inoperable y terminal.
Las cosas empiezan a torcerse a partir de ahí. La quimioterapia
es algo muy duro, pero más cuando el paciente dibuja cosas raras,
y es que John descubre que Mary ha dibujado unas extrañas criaturas
con aspecto de insecto. Poco tiempo después John Klein es un viudo
amargado que sólo vive para su trabajo.
Exáctamente
un año después, John Klein viaja de noche para ver al gobernador
cuando, en medio de una tormenta, el coche se le para. Llega a una casa,
pero cuando va a pedir ayuda, el dueño le apunta con una pistola,
y el muy valiente va y se desmaya. Cuando recupera el conocimiento, se
encuentra con el amo de la casa y la adorable y guapa sargento de policía
Connie Parker, quienes le dicen que: punto uno: ha ido a esa casa tres
noches seguidas pidiendo exactamente la misma ayuda; y punto dos: no está
donde debería, sino casi en la otra punta de Norteamérica.
¿Qué le ha pasado?
Tratando
de averiguar qué está pasando (y de paso quedar con la sargento
Parker), Klein descubre que no se equivocó con la salida de la
autopista, que sería lo normal, y que ocurren cosas aún
más raras, luces en el cielo y criaturas aladas, cuyo retrato-robot
es idéntico al dibujo que la difunta Mary Klein hizo antes de morir.
¿En qué medida John está relacionado con los avistamientos?
¿Qué vió Mary que John no puede recordar? Y sobre todo,
¿esa tal Ingrid Cole que vaticina que habrá una catástrofe
en el pueblecito donde están Klein y Parker, es humana?
Investigadores paranormales
de diseño (otra vez)
La
gente que investiga lo paranormal no suele ir vestida de Armani,
pero resulta que durante los últimos ocho (laaargos) años
nos han estado pintando que el dichoso Agente Mulder lleva
ropa de la cara (pero como si ésta
le cayese de un quinto piso).
Así
que se puede decir que fue un acierto que uno de
los hombres mejor
vestidos del mundo (y excelente
actor,
además)
fuese
quien interpretara al periodista gafe: Richard Gere. La joven que
caerá rendida
ante los pies de Gere (o sea, la que debería parecerse a Scully)
es una actriz bastante más dotada en todos los sentidos que Gillian
Anderson: Laura Linney, más conocida por ser la esposa
psicotrónica de Jim Carrey en El Show de Truman.
Otros nombres conocidos que aparecen en esta adaptación del libro
escrito
por John A. Keel son: Will Patton,
que aparecía en Armageddon,
y el actor británico Alan Bates,
quien tenía un papel en Mister Frost.
En mi opinión ésta
podría ser la película definitiva sobre paranoia alien (a
menos que Chris Carter reaccione por fin): tiene una historia sólida,
actores excelentes y el director es Mark Pellington, que bordó
la película Arlington Road: Temerás a tu Vecino.
Virginia
García