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Una película de la que no quería dejar de hablar es, evidentemente, uno de los grandes estrenos de este verano, Superman Returns.
Un proyecto muy esperado porque la idea de volver a hacer una pelicula de Superman viene cociendose desde hace unos años ya. Desde finales de los 90, es un proyecto que ha pasado por directores como Tim Burton -que iba a rodar el celebre comic de La Muerte de Superman, con Nicholas Cage de protagonista. O de McG, el director de Los Angeles de Charlie. O de Wolfgang Petersen, el director de Troya, que iba a hacer una pelicula con Batman y Superman juntos. Brett Ratner, actual director de X- Men 3 tambien estuvo vinculado al proyecto. Casi se puede decir que termino cambiando cromos con Brian Singer, el director de Xmen 1 y 2, quien termino haciendose cargo del timon. Y lo primero que llama la atencion es que Singer plantea la pelicula como un homenaje absoluto a Superman, la pelicula, la de Christopher Reeve y Richard Donner de hace 20 años. No sólo porque sea una secuela, y continue el argumento de la pelicula original. La interpretacion del nuevo actor que hace de Superman, Brandon Routh, esta inspirada en la de Christopher Reeve. La estetica, desde los restos de Kripton, a Metropolis, el Daily Planet, pasando por la Fortaleza de la Soledad, continuan la de la pelicula original. Se reutiliza el tema principal de John Williams en la nueva pelicula. Los personajes hasta repiten continuamente lineas de dialogo que hacen referencia a frases de la pelicula original. Pero más allá de eso, lo sorprendente es que dejando aparte los momentos espectaculares, o de comedia, que los tiene, y muchos, la película es, sobre todo una película casi dramática. Un drama que se resume en una frase: “No se puede volver al hogar”. Superman empieza la película regresando de una misión en el espacio donde ha tratado de volver a los restos del planeta Kripton, en una busqueda de sus raices. Pero Kripton ahora no es más que un cementerio. A continuación intenta retomar las relaciones en el trabajo, con sus amigos y sobre todo con Lois Lane. Pero en cinco años, Lois ha rehecho su vida, se ha emparejado con un piloto (James Marsden, el Cíclope de los X-Men, lo que explica que no apareciera apenas en X-Men 3) y, lo más irreversible, tiene un hijo pequeño. A pesar de que Lois aún le quiere, romper una familia va en contra de todo lo que el cree. Todo esto y algunas circunstancias más tiñen la película de un aire de melancolía, al que ayuda una fotografía de colores desvaidos, desaturados, no es de extrañar que la capa de Superman sea de un color granate oscuro en lugar del rojo brillante al que nos tiene acostumbrado. Eso, y el tono mesianico que impregna la película de tanto en tanto, es algo que desconcertará a más de un espectador despistado, que venga con idea de ver un divertimento sin más pretensiones. En cuanto al reparto, al mencionado y estupendo Brandon Routh como Superman, y a James Marsden como el tercero en discordia se le une, sobre todo, una correcta Kate Bolsworth, y un estupendo (aunque quizás un poco desaprovechado en la historia) Kevin Spacey como Lex Luthor, en una interpretación nuevamente continuista con la de Gene Hackman en la película de Richard Donner, si bien algo menos burlon, y algo más amenazador, casi psicópata. En resumen, una película que puede que deje fuera de juego al que esperaba un mero divertimento, y que indudablemente no os dejará indiferentes: O la amas, o la odias. Yo, personalmente, os recomiendo que vayais a verla, y juzgueis vosotros mismos. |